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COVID-19: cautela con las cifras

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Covid-19

Cada día los nuevos datos sobre la infección del COVID-19 aparecen en las noticias. Al ser una enfermedad de declaración obligatoria el número de enfermos y fallecidos se actualiza de forma diaria. Pero detrás de estas cifras tan rotundas hay mucha incertidumbre.

COVID-19: cautela con las cifras 1

Cuadro actualizado el 6 de marzo

Más allá del impacto personal y socioeconómico, tenemos ante nosotros un experimento de laboratorio en el que una misma enfermedad afecta simultáneamente a una diversidad de países, lo que nos da una oportunidad de estudiar el funcionamiento de sus sistemas sanitarios.

«La tasa de fallecidos por COVID-19 se ve afectada por diversos factores como son las diferentes pirámides de población de cada país»

La propagación de cualquier virus tiene un importante componente aleatorio, pero su porcentaje de mortalidad no tanto. La tasa de fallecidos por COVID19 se ve afectada por diversos factores como son las diferentes pirámides de población de cada país (ya que diferentes edades tienen distinta mortalidad) o sus índices de tabaquismo.
La calidad de la asistencia sanitaria también debe tenerse en cuenta, aunque dada la inexistencia de tratamiento por el momento, lo único que puede hacerse con un paciente grave son medidas de mantenimiento. Son medios que por suerte están disponibles en muchas partes del mundo: oxigenoterapia, respiradores y unidades de cuidados intensivos, así que posiblemente no sea fuente de grandes diferencias.
Todos estos factores afectan a la tasa de mortalidad, pero probablemente uno de los mayores condicionantes de este ratio no es sólo el porcentaje de fallecimientos que produce el virus en cada país sino el denominador de la ecuación, es decir, el número de pacientes diagnosticados.
Cada país tendrá diferentes tasas de detección, que harán cambiar el ratio de mortalidad. Cuanto mejor lo detecten, menor será la mortalidad calculada. Detectar pacientes enfermos es complicado, requiere una estructura sanitaria eficiente, pudiendo no ser contabilizados un gran número de casos. En cambio analizar si alguien ha fallecido por COVID19 es mucho más sencillo, por lo que no sería esperable tantas omisiones. Sin embargo, requiere pasar unos valiosos y escasos test a personas que podría haber fallecido por una causa distinta.

El crucero Diamond Princess

Uno de los escenarios existentes nos ha proporcionado una información especialmente valiosa: el crucero Diamond Princess. Una población cerrada y perfectamente estudiada en la que no se han podido producir fallos en la medición, con ratios de contagio y mortalidad mucho más fiables.
Tomando sus datos como referencia, hemos calculado los casos esperados de pacientes afectados en cada país,  estimando el cuál sería el número de pacientes no detectados en el caso de que el ratio de mortalidad fuera constante. Para evitar datos poco fiables hemos descartado los países sin defunciones y aquellos en los que los infectados totales son menores a cincuenta
Según esta hipótesis  los datos a fecha del 6 de marzo Reino Unido, España y Japón son los tres países en los que el sistema de salud pública está detectando mejor a los pacientes. Los tres peores serían Estados Unidos, Italia y China continental.
Suiza, Corea del Sur y Países Bajos presentan un porcentaje de pacientes no detectados negativo. Hay varios factores que podrían dar lugar a esto: podría ser que la información acerca de las defunciones no es correcta, siendo la cifra de muertos real superior a la recogida o también que hubiera muchas diferencias en el número de test realizados. Esto es al menos parcialmente el caso de Corea, donde se han realizados más de de 100.000 test. Esto puede hacer que se detecte un mayor número de casos lo cual hace descender la tasa de mortalidad. No obstante, al confrontar estos porcentajes con los del Diamond Princess, si bien en el crucero era esperable un mayor número de contagios debido a ser un espacio muy limitado.
Con los datos actuales todavía existe una gran incertidumbre, tanto en el número de personas contagiadas como en la tasa de mortalidad. Hay que tomar con cautela cautela las estimaciones, incluidas las cifras oficiales. Vamos a necesitar más tiempo e información para comprender el alcance real de esta epidemia.

 

 

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Diego Urgelés
Psiquiatra que cree en la neurociencia (y en más cosas). Colaborador de Analytiks

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