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La portentosa ciudad en llamas de Don Winslow

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Don Winslow

La espléndida novela Ciudad en llamas (aparecida en castellano en 2022, como la original: City on Fire), escrita por el brillante narrador estadounidense Don Winslow, ha sido impecablemente traducida a mi idioma por Victoria Horrillo Ledesma. Winslow vuelve a situar con ella a un nivel excepcional la novela negra. Porque eso es lo que es Ciudad en llamas, un thriller perfectamente encuadrable en el género literario de la novela negra. Además de, al parecer, según dicen sus editores, la primera de una nueva saga del autor neoyorquino.

El libro, que ya se abre con “A los fallecidos por la pandemia, requiescat in pace”, finaliza con unos agradecimientos que merecen ser recordados. Dice Winslow:

“En esta época de pandemia sería un ingrato si no diera las gracias a los trabajadores sanitarios y el personal esencial que se han esforzado tan desinteresadamente y han sacrificado tantas cosas para que personas como yo puedan sentarse a escribir libros. No tengo palabras para expresar mi aprecio”.

La portentosa ciudad en llamas de Don Winslow 3Quiero también dejar constancia de un agradecimiento que me ha gustado especialmente, ese en el que el autor de Ciudad en llamas escribe:

“Por su apoyo e inspiración, gracias humildemente a Nils Lofgren, Jon Landau y Bruce Springsteen”.

Los protagonistas de la novela de Winslow no son precisamente “gentes nostálgicas de una vida que nunca ha llegado”. Son más bien gánsteres, capos y soldados de bandas paramafiosas o directamente mafiosas. Aunque la mayoría irlandeses. Palabra de capo:

“Uno le tiene cariño a su familia, y también le tiene cariño a este oficio. Son dos amores distintos. Pero sí, el amor por este oficio es lo primero”.

Gente que sabe que, al fin y al cabo, “no se hacen las paces con los amigos, sino con los enemigos”. El hampa de Rhode Island, cuya capital, Providence, “es una ciudad gris. Gris como la pena”.

Un hampón le pregunta a otro en Ciudad en llamas que si sabe qué es la historia, este último le contesta que “son las cosas que han pasado” a lo que el primero, contradiciéndole, le señala: “no, son las cosas que la gente dice que han pasado”.

Winslow recurre a una artimaña cada vez más frecuente para tratar de convencernos de que lo que leemos no es al narrador de una novela sino en realidad lo que estamos haciendo es escuchar, ver, sentir la realidad:

“Si esto fuera una película contestaría algo ingenioso, sacaría la pistola y se liaría a tiros, pero es la vida real (o la muerte, mejor dicho) y Danny echa a correr tan rápido como se lo permite su cadera”.

Danny Ryan, el protagonista, piensa (¿acepta?) que “vivimos para morir, de eso se trata y nada más”.

Es una novela de Don Winslow, no cabe duda, por eso no me extraña haber leído en ella esta frase con la que despido mis palabras sobre su manifiesta calidad literaria:

“Dejad que los muertos entierren a los muertos”.

 

José Luis Ibáñez Salas
José Luis Ibáñez Salas es historiador, editor y escritor. Autor de 'El franquismo', 'La Transición', '¿Qué eres, España?', 'La Historia: el relato del pasado' y 'La música (pop) y nosotros', edita material didáctico en Santillana Educación y sus textos aparecen también en publicaciones digitales como 'Nueva Tribuna', 'Periodistas en Español', 'Aquí Madrid', 'Narrativa Breve' o 'Moon Magazine'. Su blog se llama Insurrección (joseluisibanezsalas.blogspot.com).

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