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¿Es tarde para Unidas Podemos y Pablo Iglesias?

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Unidas Podemos - Pablo IGlesias, secretario general

El pasado domingo, Pablo Iglesias reapareció en la plaza de Juan Goytisolo (plaza del Reina Sofía). Alberto Garzón, coordinador federal de IU y defensor del pacto entre su formación y Podemos, lo presentó como «el futuro presidente de España». Una mentira piadosa como antidepresivo preelectoral. Quedan cinco semanas para las elecciones del 28-A y parece que Unidas Podemos llega en baja forma a una competición donde la agenda mediática la impone la derecha; y el PSOE, que lidera todas las encuestas, continúa fiscalizando la apuesta por sus políticas sociales, absorbiendo el 70 % de los votos de la izquierda. Quizá el regreso del secretario general, su apuesta por volver a los orígenes narrativos y, por qué no, su autocrítica, terreno marciano para la política española, sirvan para que remonte en las encuestas. Quizá no tengan todo perdido.

A los españoles, se suele decir, nos gusta dejarlo todo para el último momento. También decidir nuestro voto. El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicó la semana pasada los resultados de la encuesta poselectoral de las elecciones autonómicas andaluzas. A pesar de que un 67,1 % dijo tener claro desde hace tiempo a quién iba a votar, el 11,8 % lo decidió el mismo día de las elecciones, el 11,3 % durante la última semana de la campaña electoral y el 8,3 % durante la primera semana de la misma.  Observamos, por tanto, que un tercio de los votantes decidió su voto durante la campaña electoral.

Si continuamos estudiando los datos del CIS, comprobamos que los temas que más les preocupan a los andaluces son la creación de empleo (59,4 %), la sanidad (53,5 %) y la educación (36,5 %). Muy lejos de la inmigración (9,6 %), la seguridad ciudadana (3,3 %) o las infraestructuras (1,0 %). Las dos agendas, la de la izquierda y la derecha, en clara contraposición.

La agenda de Unidas Podemos y la movilización de la izquierda

Desde Agenda Pública se preguntan ‘¿Qué hará que los ciudadanos voten a Podemos, PSOE, C’s, PP y Vox?’ a partir de los resultados y microdatos del barómetro de febrero de 2019. José Rama Caamaño y Andrés Santana aseguran en su análisis que la posibilidad de votar a Unidas Podemos aumenta «para los jóvenes, es mayor entre quienes tienen estudios superiores y los desempleados […] y aumenta con la valoración positiva de gastos en los PGE en materia de memoria histórica y con la valoración positiva de la subida del salario mínimo, medidas en las que el apoyo de Podemos fue especialmente relevante y notorio».

El negativo de este perfil vota a la formación de Abascal. Caamaño y Santana así lo explican: «La probabilidad de votar a Vox sube entre quienes valoran más negativamente la subida del salario mínimo y el incremento en los PGE del gasto social, el gasto en temas de memoria histórica, y el gasto en protección de la mujer, pero aumenta entre quienes valoran positivamente la subida de gasto en obras públicas».

Del independentismo radical a Vox

Santiago Abascal, líder de Vox

El programa de Vox es descaradamente antisocial, pero lo que seduce al electorado son otras posturas, como su defensa de la identidad nacional, su fuerte oposición al secesionismo catalán y su reacción contra todo lo que huela a ‘progre’. La irrupción de los ‘Bannon boys’ ha barrido el centroderecha de la política española; y, ahora, tanto Ciudadanos como PP trabajan para cortar la hemorragia de votantes que se marchan a Vox.

El espíritu nacionalcatólico despertado en Colón, el éxito rotundo de la huelga feminista y las encuestas que vaticinan un triunfo del three party están despertando el voto de izquierdas. El periodista de La Vanguardia, Pedro Vallín, sostiene que «Iglesias sabe que hay movilización en el lado progresista del electorado y apuesta por una campaña muy alejada del sosiego socialdemócrata, marcadamente moderantista, en el que tan cómodamente se ha instalado Pedro Sánchez con su apuesta por una España viable y serena».

Iglesias: todo o nada

Volver a los orígenes del ceño fruncido. Quitar el polvo al discurso de ‘los de arriba contra los de abajo’. Criticar a los poderosos, defender a los vulnerables. Iglesias, líder de Unidas Podemos, un partido al que, como él mismo ha confesado, le ha pasado todo lo peor que le puede ocurrir a una formación política, necesita un milagro para obtener unos resultados parecidos a los de las últimas elecciones. Por ello, quizá lo más lógico para él y los suyos sea volver a aquellos tiempos del discurso agresivo y contraponer su agenda a la de la ultraderecha.

Pero Iglesias tiene un camino minado. Las encuestas señalan que hay un millón de votantes que han abandonado el barco morado para acomodarse junto al capitán Sánchez (por aquello del voto útil). En su contra, como señala Ignacio Varela en El Confidencial, también juegan dos aspectos que pueden pulular por la memoria del votante: por un lado, haber errado gravemente en la primera investidura; por otro, haber patrocinado incondicionalmente la segunda.

También está el problema de la participación. Como formación de izquierdas, Unidas Podemos representa a los más desfavorecidos, a las clases obreras y populares, pero estos son los que menos participan en política. Como explicó El Diario, los hogares más pobres votan menos. En Puente de Vallecas, donde la renta media por hogar es más baja, se abstuvieron el 36,6 % de los votantes; los que menos se abstuvieron fueron los vecinos de Retiro (25,1 %). Entre los motivos que señalan los expertos, la falta de representación y un debate ajeno a sus intereses. Quizá Iglesias tenga algo que decir y hacer por aquí.

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Sergio García M.

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2 Comentarios

  1. Yo votaré a Unidas Podemos. Si el PSOE quiere pactar pues estupendo, y si pactan con Cs al menos no me sentiré culpable.

  2. […] Unidas Podemos Marketing Slogan […]

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