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¿Están los partidos a la altura de la situación?

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¿Están los partidos a la altura de la situación? 1

Una idea recorre los Medios de Comunicación desde el 20D: los partidos no están a la altura de la situación. Bueno! esto es así, si no eres capaz de resolver un problema, en este caso el de la formación de gobierno, estás fracasando en tu tarea.

Pero, ¿Están los políticos haciendo algo distinto de lo que su electorado quiere? ¿O por el contrario hacen lo que desean sus votantes?

A la luz de la encuesta de Sigma dos publicada por El Mundo, pues en contra de lo que algunos piensan, las encuestas no crean opinión sino que la reflejan, podemos observar las opiniones de los electorados de los principales partidos y contrastándolas con las actuaciones de los mismos, sabremos hasta qué punto son coherentes éstas con lo que quieren sus votantes.

Comenzando por los que votan al Partido Popular, estos son mayoritariamente (79.8%) partidarios de un gobierno PP-PSOE. El apoyo que dan a constituir

gobierno con el partido socialista es incluso diez puntos superior al apoyo que recibe la opción más genérica de un gobierno del PP con los apoyos necesarios (69%).

Abundando en este tema, los votantes del PP prefieren (57.3%) un gobierno PP-PSOE- Ciudadanos antes que un gobierno PP-Ciudadanos (33.7%) sin el PSOE.

En definitiva los votantes del PP están abiertos y podrán aceptar un gobierno o coalición con el PSOE sin ningún problema, pero siempre, claro, con el PP.

Por su parte, el electorado del PSOE solo coincide con el del PP en que la situación política es mala (68.7%) pero busca y gusta de soluciones distintas, un 70.7% no quiere un gobierno PP-PSOE y cuando se le plantean las opciones de gobiernos con Podemos, Ciudadanos o de con estos últimos y con el PP, la opción más aceptada es la formación de gobierno con Ciudadanos (45.5%), en segundo lugar con Podemos (25.9%) y solo en tercer lugar (16.2%) con PP y Ciudadanos.

Qué casualidad que los dirigentes del PSOE se comporten con las mismas pautas que sus votantes, ¿Son los dirigentes los que son capaces de transmitir sus ideas a sus votantes o simplemente existe un sistema de evaluación de la realidad semejante? Creo que esta segunda opción tiene más visos de realidad.

El electorado del tercer partido en la arena política española por número de votos, Podemos, también tiene en común con los dos anteriores la mala opinión de la situación política (70.2%) y nada más.

El 80.5% de los votantes de Podemos prefiere, cosa fácil de predecir, un gobierno PSOE- Podemos.

Esta opción que a día de hoy no se ha conseguido, supone un elemento de frustración para este electorado que observa el panorama evaluando la actitud de las dos partes, ¿Cuál de los dos partidos ha sido el aguafiestas?

Parece que en este momento, Podemos tiene el”sambenito” pues al margen de que en el conjunto de la población son más (45.4%) los que le achacan la culpa a Podemos que al PSOE (21.9%), entre su electorado un 21.9% también les culpa, mientras entre los votantes socialistas solo un 9.6% adjudica el papel de malo de la película a su partido.

Por el contrario, un 68,2% de los votantes socialistas consideran a Podemos responsable del desacuerdo, mientras que entre los electores de Podemos solo el 34.7%   le adjudica al PSOE esta responsabilidad.

En definitiva a día de hoy el sentimiento más asentado es que Podemos es el culpable de la falta de acuerdo entre PSOE y Podemos.

Por último los votantes de Ciudadanos quieren lo que les gustaría también a sus líderes, un gobierno de Ciudadanos con el PP y con el PSOE (51.7%), su segunda opción, gobernar con el PSOE, tiene la mitad de las menciones (26%) y menos menciones aún tiene gobernar solo con el PP (17.3%).

A la vista de la opinión de los votantes y de la actuación de sus dirigentes se aprecia bastante coherencia entre unas y otras.

Actualmente existe una extraña situación, por una parte las matemáticas son claras, con la posición defendida por los distintos partidos y con el número de diputados que cada uno de ellos tiene, no es posible formar un gobierno, ni tan siquiera un gobierno inestable y sin embargo en el ambiente existe la sensación de que al final se podrá formar gobierno.

Pero si finalmente se consigue formar gobierno, ¿qué partido será el que cambie posiciones para superar la actual situación de bloqueo?

Si nos atenemos a la lógica, que no siempre es un buen método predictivo, tenemos que el PP, el PSOE y Ciudadanos están en consonancia con lo que desea su electorado.

El PP está dispuesto a formar gobierno con el PSOE y Ciudadanos, el PSOE no está dispuesto a formar gobierno con el PP, pero si con Ciudadanos, que es la primera opción de sus votantes y sigue abierto a hablar con Podemos, opción también asumible para sus votante. Por su parte, Ciudadanos ha pactado con el PSOE, segunda opción de sus votantes y está trabajando para que a ese pacto se incorpore el PP, situación que complacería todavía a más parte de su electorado.

Pero… y Podemos? Podemos es el único que no cumple la expectativa de sus votantes y tampoco transmite la imagen de querer conseguir un gobierno PSOE-Podemos que es la opción de sus electores.

Por tanto, Podemos sería la pieza del tablero más desencajada con respecto a los deseos de su electorado y por tanto, con más necesidad de mover su actual posición.

Pero, ¿Que problemas tiene Podemos para cambiar su actual postura? Un primer escollo es la presión que sus confluencias generan para que se acepte la realización de referéndums o al menos del referéndum catalán. Ya he indicado en otra ocasión que el doble alma de las formaciones nacionalistas de izquierdas puede suponer un grave problema para Podemos pero, en el momento actual, parece que se podría soslayar ya que todo el mundo asume que con la actual correlación de fuerzas no se puede imponer este tema.

El otro hándicap, que actualmente parece más difícil de superar para que Podemos apoye al PSOE, es cambiar su relato de plantear un gobierno de coalición prácticamente al cincuenta por ciento, es decir, de asaltar el cielo, y pasar a otro relato de apoyar sin entrar en el gobierno, o entrando en el mismo con mucho menos peso, es decir contemporizar con el PSOE para que no haya gobierno popular, pero sin tener una influencia relevante.

Así pues, Podemos se encuentra, gracias a la capacidad de gestión del momento demostrada por el PSOE, en una incómoda posición de jaque, con una difícil salida, o reduce su capacidad de influencia en un gobierno socialista y corre el riesgo de convertirse en un partido asimilado por el sistema o fuerza nuevas elecciones con el “lastre” de no haber permitido un gobierno de izquierdas.

La decisión que tomen inclinará el fiel de la balanza y decidirá si finalmente se constituye un gobierno o si se convocan de nuevo elecciones.

José Miguel de Elías –Director de investigación y análisis de @sigmados

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