Debate

El ‘vicio’ de cenar mientras arde Barcelona: sobre Grande-Marlaska y la derecha homófoba

0
Grande-Marlaska

El PP se ha lanzado al cuello del ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, después de que apareciese un vídeo de medio minuto de duración en el que aparece cenando en un conocido bar de Chueca, en Madrid, a escasos minutos a pie del Ministerio. Son 27 segundos de vídeo, de los cuales solo aparece el ministro diez en pantalla. El tiempo, en realidad, da igual; que estuviese cenando después de una jornada laboral eterna, también. Para algunos, cualquier momento es apropiado para sacar réditos políticos de cualquier situación. Para otros, concretamente para la prensa de extrema derecha, cualquier momento es bueno para deslizar su homofobia.

El más madrugador a la hora de pedir su dimisión fue Teodoro García-Egea, secretario general del PP: “El Gobierno de Sánchez está sobrepasado. Su ministro del Interior debe dimitir. En el peor momento, cuando miles de policías se parten la cara defendiendo a los catalanes de los violentos, su máximo responsable no parecía muy preocupado”, ha escrito en su Twitter personal.

Como Ciudadanos es la sombra del PP, los siguientes en pedir el cese de Grande-Marlaska fueron ellos. Joan Mesquida, el cabeza de lista al Congreso de la formación naranja por Baleares consideró que “la imagen de alguien que sigue creyendo que es Juez de la Audiencia y no ministro del Interior no puede seguir al frente de la seguridad de todos los españoles”. Parece que los jueces sí tienen derecho a cenar; los ministros, en cambio, no.

Grande-Marlaska se tiene que justificar

Las imágenes condujeron a que Grande-Marlaska tuviese que justificar que, como toda persona, cubre sus necesidades básicas: “Me fui a cenar brevemente con un miembro de mi gabinete para seguir trabajando”, dijo en una entrevista concedida a RTVE, donde señaló que permaneció en su despacho desde las ocho de la mañana hasta las once de la noche, cuando salió para comer algo y volver al Ministerio.

“Este ministro trabaja, como todo su equipo, las 24 horas. Y no va, desde luego, a ningún sitio relajadamente cuando está trabajando. Lo que sí hace es cenar como corresponde y muy brevemente y no lo hace con terceras personas, sino trabajando y con una persona de su gabinete, hablando de trabajo y coordinando la actividad para el día siguiente”, declaró.

La derecha entra en el juego de la prensa ultra y tragan con su homofobia

Los medios que festejaron la ‘pillada’ al ministro en funciones han hecho especial hincapié en la localización del bar en cuestión: Chueca, lugar emblemático para el colectivo LGTBI+. Tratando así de deslizar una silenciosa y cobarde crítica que no hace más que sacar a luz su carácter homófobo.

Estos mismos medios de extrema derecha financiados por lo partidos de la derecha, que fueron alimentados con amor por Esperanza Aguirre, son los que han sacado destacada la foto de Marlaska con su marido en el besamanos de los Reyes el 12 de octubre. ¿Por qué no se sacaron fotos de Marchena con su pareja, de Borrell con su pareja, etc.?

El medio que publicó la foto de Marlaska cenando en Chueca es el mismo que hoy ha acudido al ministerio del Interior para señalar que hay múltiples bares y restaurantes en los alrededores, y que el ministro no tenía por qué haberse ido a cenar a Chueca. Los redactores han constatado que el ministro del Interior en funciones tardó diez minutos más por ir a Chueca y no a un bar o restaurante más cercano. Parece que algunos quieren seguir dictando dónde deben ir a cenar otros.

PP y Ciudadanos comparan la situación con Palacios

Desde las filas populares, y también desde Ciudadanos, se ha comparado la actuación del ministro del Interior en funciones con la de Pablo Ruiz Palacios. Recordemos: el director general de Emergencias de la Región de Murcia fue cesado el pasado 17 de septiembre después de que se le viese en el Teatro Romea cuando Murcia estaba en alerta roja por los fenómenos adversos de la DANA. Incluso el mismo Palacios reconoció que no estuvo a la altura de las circunstancias: “Fue un error que no se va a volver a repetir”.

La vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, tildó de mezquinas las declaraciones de los que, como Egea, han pedido la dimisión de Grande-Marlaska. “Si esa es la lealtad de Estado, mejor que no la ofrezcan. Resulta muy indigno que alguien pida la dimisión del ministro cuando está consiguiendo una coordinación que no consiguió el PP. Es muy mezquina la cosa”, según las declaraciones recogidas por Europa Press.

Si la derecha se comporta así ante una cena del ministro del Interior después de una jornada laboral eterna, ¿qué lealtad se puede esperar de ellos? Mientras la situación en Cataluña cada vez es más alarmante, algunos se empeñan en sacar rédito político de cualquier manera. Exigen altura de Estado con una mano mientras dan golpes bajos con la otra. La indignidad es indigesta.

Iberia Alexa

Barcelona se prepara para un fin de semana de máxima tensión con la llegada de grupos antisistema de toda Europa

Entrada anterior

Cataluña tras el 10N

Siguiente entrada

También te puede interesar

Comentarios

Los comentarios están cerrados.

Más en Debate