Debate

Radiografía de la socialdemocracia europea

0
Radiografía de la socialdemocracia europea 1

La socialdemocracia, esa ideología que más progreso ha traído a buena parte del mundo, pasa por un momento complejo, delicado. Aunque los partidos y los líderes socialdemócratas a lo largo de Europa sean cada uno de su padre y de su madre y afronten una situación diferente, se puede comprobar cómo el centro izquierda europeo está atravesando un momento complejo, de vulnerabilidad: partidos emergentes que los quieren ‘devorar’, peleas internas y rechazo social, pero también hay hueco para la esperanza.

Sin ir muy lejos, en Ferraz, tenemos el primer gran lío: el PSOE del quiero y no puedo, pero tampoco me dejan. Los socialistas, encabezados por Pedro Sánchez, sufrieron el peor resultado electoral de su historia en unas elecciones generales al obtener 91 escaños, por debajo de los 110 de Alfredo Pérez Rubalcaba en 2011. Con Sánchez al frente parecía que los aires de renovación acariciarían el rostro del socialismo español, pero no. Solo un año después de hacerse con la Secretaría General y con el aval de la mayoría de la formación, su liderazgo ya estaba en cuestión y sobre su figura se cernía la sombra de la todopoderosa Susana Díaz.

No parecía el escenario idóneo para que un partido gobernase un país, pero ahí estaba Sánchez y su fe, pidiendo un pacto con Podemos. Y cuando ese pacto casi llega, desde el sector más crítico con la formación morada se echa por tierra toda la negociación y se llega a un pacto con Ciudadanos. La historia ya la saben: ni PSOE ni C’s logran formar gobierno, lo que da lugar a nuevas elecciones y las formaciones de izquierda se ponen de acuerdo –por una vez y sin que sirva de precedente- para confluir en los comicios de junio y dar el sorpasso al PSOE. No se espera una catástrofe de Sánchez y los suyos, pero si no se mejoran bastante los resultados el partido podría quedar por detrás de la suma Podemos e IU-UP y verse prácticamente obligado a pactar con ellos.

Dejemos España. A los socialistas de nuestros vecinos del norte tampoco les va muy bien, aunque gobiernen el país. Hollande sigue sin conseguir el respaldo de la ciudadanía (según la última encuesta publicada, solo el 16 % de los franceses confía en él para afrontar los principales problemas del país). Problemas que, en ocasiones, él mismo se ha buscado por ser infiel a su electorado de izquierdas. Como ejemplo, la reforma laboral, de marcado corte liberal, que provocó una huelga general, sin olvidar que no ha hecho de contrapeso frente a Angela Merkel y su cuestionable papel en materia de política exterior.

Parece difícil que Hollande vuelva a presentarse a las elecciones generales del próximo año, pero el mandamás galo no es del todo pesimista. “Hemos recuperado el país desde hace cuatro años y por eso ahora se puede proceder a una distribución de la riqueza, que no es un regalo (…) El modelo social tiene que protegerse e incluso ampliarse”, dijo el presidente de Francia durante la conmemoración del armisticio de la II Guerra Mundial.

Al sureste de Francia sonríe –y toca madera- el joven Matteo Renzi. El primer ministro italiano está al frente del país desde hace poco más de dos años, un tiempo que le ha servido para volver a poner a Italia en el mapa y frenar a los populistas del Movimiento 5 Estrellas de Beppe Grillo. Renzi ha conseguido enterrar la figura política de Silvio Berlusconi no solo por ser un personaje completamente diferente, también porque se ha puesto serio y ha sacado adelante las grandes reformas (electoral, laboral y del Senado) que se le pedían al país para que volviese a ser grande y esta semana ha conseguido sacar adelante una ey histórica de uniones civiles homosexuales.

Otro gran foco, e interesante, de la socialdemocracia, aunque algo más virado hacia la izquierda, está en Reino Unido. Allí, hace poco más de medio año que el casi desconocido, pues no había desempeñado ninguna responsabilidad gubernamental, Jeremy Corbyn se hizo con el liderazgo del Partido Laborista para guiar al partido de nuevo por la senda del socialismo. Surgía así el fenómeno Corbyn, lo que atrajo el interés de los medios de decenas de países y podía suponer el revivir de la izquierda anglosajona. Sin embargo, en su primera prueba importante comenzaron a notarse signos de debilidad. Aunque las encuestas vaticinaban un resultado mucho peor, Corbyn y los suyos obtuvieron un resultado bastante mediocre en las pasadas elecciones municipales: perdieron un gran apoyo y por primera vez en 60 años cayeron hasta el tercer puesto en Escocia.

Iberia Navidad
Sergio García M.

Woody Allen llega a Cannes con ‘Café society’

Entrada anterior

Chamartín: guerra inagotable entre los grandes del sistema

Siguiente entrada

También te puede interesar

Comentarios

Dejar un comentario:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más en Debate