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TTIP: ¿CATACLISMO U OPORTUNIDAD? (II)

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TTIP: ¿CATACLISMO U OPORTUNIDAD? (II) 1

En contra

La semana pasada os presentamos en Analytiks los argumentos principales para defender el TTIP (Transatlantic Trade and Indvestiment Partnership), el mega acuerdo de libre comercio que están negociando a las espaldas de los ciudadanos Estados Unidos y Europa. Pocos días después, Greenpeace Holanda realizó una filtración de documentos sobre varios de los puntos que están sobre la mesa. Dichos documentos confirman la mayoría de las sospechas de los contrarios a la firma de este acuerdo y desvelan la enorme presión que el gigante americano está ejerciendo sobre sus socios europeos para que estos minimicen su regulación en diferentes aspectos, como los cosméticos, la alimentación o la normativa específica para pymes, licitación pública o aranceles.

Ahora que las negociaciones se han aireado, en Bruselas, donde se ha hecho una defensa a ultranza de este tratado desde el inicio, se baraja la posibilidad de que el acuerdo no sea posible si desde Washington no ceden en algunos de los puntos de la negociación. Por otra parte, el país europeo que más en contra está del TTIP es Francia. Esta misma semana, tras la filtración de Greenpeace de 16 documentos, el secretario de Estado francés ha asegurado que lo más probable es que cesen las negociaciones. “Nosotros queremos defender nuestras pequeñas y medianas empresas, la agricultura, el medio ambiente. No tendría ningún sentido haber hecho la cumbre del clima COP21 en diciembre y unos meses después firmar un pacto que la deshace”, ha señalado. Pero, ¿en qué se basan los detractores, como el Gobierno de Francia, del TTIP? A continuación, cinco puntos para rechazar de facto el acuerdo y celebrar que ambas potencias se vayan por donde han venido.

1-El acuerdo puede ser una ruina para el sector agrario europeo. El estudio El TTIP, sembrando pérdidas para el sector agrario (ver), llevado a cabo por la ONG ecologista Amigos de la Tierra, prevé que el TTIP aumentará las importaciones de EE. UU. y que no supondrá un gran beneficio para el sector agrario europeo. Los estudios, señala el documento, “prevén una caída de hasta el 0,8 % de la contribución de la agricultura al PIB en la UE, mientras que en EE. UU. aumentaría un 1,9 %. El Departamento de Agricultura estadounidense anuncia que caerán los precios percibidos por los agricultores en todos los sectores alimentarios (…) El TTIP tendrá graves impactos en muchos sectores y la mayoría de los agricultores de Europa encontrarán serios problemas para mantener su actividad”.

2- Seguridad alimentaria, ¿dónde? Nuestros agricultores se verán perjudicados, también nuestra salud. Desde el Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional (CERAI) aseguran que el TTIP traería consecuencias nefastas para los consumidores, ya que Europa abriría las puertas de par en par a la entrada de transgénicos, u organismos modificados genéticamente, en los cultivos europeos y en la composición de los alimentos procesados; también veríamos en los supermercados carne estadounidense producida con hormonas de crecimiento bovino (HCB) y la eliminación de las restricciones europeas para introducir animales clonados en la alimentación. También, según eldiario.es, se ha puesto sobre la mesa la posibilidad de utilizar un nuevo producto químico para desinfectar la carne: el ácido peroxiacético, una sustancia utilizada en EE. UU., supuestamente para combatir a la bacteria Campylobacter, que causa alrededor de 200.000 intoxicaciones al año en la UE. En definitiva, el acuerdo entre ambas potencias, señalan desde CERAI, desmantelaría las regulaciones europeas en materia de seguridad alimentaria y derechos de los consumidores.

3- Con el TTIP perdemos todos. Parece que la firma del acuerdo solo beneficiaría a las grandes corporaciones, pero ¿a ambos lados del Atlántico? Un informe elaborado por el Global Development and Environment Institute, de la Universidad de Tusk (EE. UU.) titulado Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inersión: Desintegración de la Unión Europea, Desempleo e Inestabilidad (ver), ha analizado el impacto del TTIP en la economía mundial en un contexto de prolongada austeridad y bajo crecimiento y los resultados no son muy positivos. El acuerdo llevaría a pérdidas netas en términos de PIB. Los principales perjudicados serían los países del norte de Europa (reducción del PIB del -0,5 %), seguidos de Francia (-0,48 %) y Alemania (-0,29 %).  El TTIP perjudicaría también a los trabajadores, quienes ingresarían menos. Un ejemplo: los trabajadores franceses perderían, según el estudio de GDEI, más de 5.000 euros por trabajador. Además, también se alargarían las colas del paro en Europa. En total, se perderían unos 600.000 puestos de trabajo, pero los países más afectados serían los del norte de Europa, seguidos de Alemania, Francia y los países del sur. Por último, este acuerdo conduciría a una pérdida en los ingresos públicos de los Estados y produciría una mayor inestabilidad financiera.

4- Daño al medioambiente. El acuerdo sobre el Clima celebrado en París, la COP21, dejaba claro que había que mantener el incremento de la temperatura mundial por debajo de 1,5ºC. El comercio, señalan desde ATTAC, no debería estar excluido de este punto, pero en los documentos filtrados no se menciona nada sobre la protección al clima. Por otra parte, diversos grupos que defienden el medio ambiente como Ecologistas en Acción advierten que la firma de este acuerdo puede servir de excusa para la implantación del fracking en Europa y para la exportación de gas estadounidense obtenido mediante esta técnica se libraría de numerosas trabas (hasta la fecha, las exportaciones se hacen con cuentagotas y antes tienen que ser evaluadas). Hay que recordar que el fracking o fracturación hidráulica es una técnica para obtener gas y petróleo del subsuelo, muy polémica porque se han detectado casos de contaminación de aguas y suelos y porque produce microseísmos.

5- No hay buenos precedentes. Hay un antecedente al TTIP, el NAFTA (North American Free Trade Agreement), firmado por EE. UU., Canadá y México hace ya veinte años, lo que nos da una perspectiva importante para conocer las consecuencias de aquel acuerdo. La riqueza creció en México, principalmente entre aquellos que ya eran ricos, pero también lo hizo el índice de pobreza extrema (pasó de un 16 %  a un 28 % en los cinco primeros años) y provocó que otros tantos millones de campesinos tuvieran que abandonar sus tierras, lo que elevó el desempleo urbano. Además, según el estudio Revisiting NAFTA. Still not working for North America’s workers, este acuerdo redujo el empleo en más de un millón de personas solo en EE. UU.

Iberia Navidad
Sergio García M.

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