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“El mundo tal y como es”

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Ben Rhodes, Obama
Ben Rhodes (i), Obama (en el centro) y Denis McDonough (d)

Nos complace publicar este artículo de Luis Sánchez-Merlo (Valladolid, 1947), uno de los más acreditados y prestigiosos analistas políticos del país, con el que comienza una colaboración periódica que estimamos profundamente porque contribuirá a colmar las ansias de calidad y solvencia opinativa que Analytiks alienta, en un marco abierto de moderación y densidad intelectual.

Luis Sánchez-Merlo fue un personaje clave durante la Transición —fue Secretario de Estado de la Presidencia con Leopoldo Calvo-Sotelo (1981-1982) y es actualmente presidente de SES Astra Ibérica. Ha sido consejero de numerosas compañías, como Pescanova, Nokia España, Dragados, Lantana Capital, etc.

A la espera de que salgan sus memorias, no es arriesgado anticipar que a la familia Obama le gusta venir a España. Y no es de extrañar, porque siempre son recibidos con afecto y calor. La pasada primavera, el expresidente estuvo en Sevilla con ocasión de su participación en el congreso mundial de turismo. Tras una larga visita al Real Alcázar, se fue de tapas a un afortunado restaurante local, “Bache San Pedro”.

Falta por desmenuzar su paso por la Casa Blanca, aunque se puede presagiar que a Obama le tocó rehacer las relaciones con los aliados que se habían opuesto a la guerra, así como con el mundo islámico, que veía en Irak el último acto de imperialismo occidental.

«Deberíamos empezar por una historia del colonialismo»

El libro tal y como es, por Ben Rhodes

Portada del libro

Parecía una historia de iniciación sobre la transición del idealismo al realismo. Y lo quiso hacer por todo lo alto. Así que cuando le prepararon el célebre discurso de El Cairo en 2009, el presidente dijo: “Deberíamos empezar por una historia del colonialismo”.

La voluntad de ser honesto –sobre el pasado imperialista de Occidente– llevó a sus adversarios a acusarlo de que era una “gira para pedir perdón”, ignorando el resto del mensaje: “El islam tiene que reconocer la contribución de Occidente a la articulación de determinados principios universales”.

A la espera de tantos recuerdos, aun inéditos, un estrecho colaborador ha escrito un libro que puede considerarse el anticipo de las memorias del primer presidente afro estadounidense.

‘El mundo tal y como es’, una obra para recrear la ‘Situation Room’ de la Casa Blanca

Su autor, Ben Rhodes (Nueva York, 1977), fue el escritor –con 29 años– de los más celebres discursos de Obama (incluido el de El Cairo) y su asesor en asuntos internacionales.

Si usted, amable lector, quiere recrear desde la ‘Situation Room’ de la Casa Blanca, la captura de Bin Laden, los avatares de la Primavera Árabe, el acuerdo nuclear con Irán o las negociaciones secretas con el gobierno cubano para normalizar relaciones, y vivirlo, como si hubiera estado allí en cada momento, no deje de leer El mundo tal y como es.

Hijo de un episcopaliano y una judía, actualmente comentador político de las cadenas de television NBC News y MSNBC, Rhodes no es un producto típico de la Ivy League y lo que más ha llamado mi atención es que ha hecho el viaje al revés.

Tras ayudar a Giuliani, en la campaña para la alcaldía de Nueva York y trabajar en un laboratorio de ideas de Washington, fue –antes de nada– un escritor precoz que empezó a redactar discursos, en 2006, para un joven senador Barak Obama, con ambiciones presidenciales. Para terminar –una década después– formando parte del íntimo staff del presidente, en su día, más poderoso del mundo.

En un libro que tiene interés, está bien escrito y se lee con agrado, Rhodes se detiene en la crisis financiera del 2008, “que creó una enorme inseguridad en Occidente, abriendo una puerta al populismo” y en la guerra de Irak, “que minó la credibilidad en el liderazgo de EEUU”.

Los momentos más decisivos de la Administración Obama

Avanza algunos de los momentos más decisivos de aquella administración, sin esquivar reproches a la política exterior del jefe. Así, cuando se ocupa de las primaveras árabes: “En Libia entramos y sacamos a Gadafi, pero no lo hicimos en Siria, donde la crisis internacional fue más dolorosa porque no pudimos encontrar una forma de reducir el coste humano del conflicto. De haberlo hecho, posiblemente nos hubiéramos enfrascado en otra guerra. La más difícil, Egipto, donde teníamos cartas que jugar -dada nuestra relación con el Ejército- pero nunca encontramos herramientas adecuadas para respaldar la democracia y presionar a los militares y los Hermanos Musulmanes. Fue doloroso ver cómo desaparecía este momento de esperanza y volvía la dictadura militar con Al Sisi”.

Escrito con atrevimiento y, al mismo tiempo, con el crédito de quien ha estado en la primera línea de una apasionante realidad; recorriendo cada momento -desde la lealtad- sin por ello hurtar al lector la crítica a su mentor; como cuando delata que el mayor error del presidente fue: “subestimar la oposición de los republicanos”.

En los diez años en que vio (casi) todo lo que pasó en el corazón de aquel  gobierno, primero como speechwriter, después en la asesoría de seguridad nacional y finalmente como ayudante muy próximo del presidente, Ben Rhodes se detiene en las mañanas tempranas en el Despacho Oval para el briefing diario, los viajes por el mundo y los momentos cruciales de la presidencia. Y lo hace con la sencillez de quien empezó siendo partner y terminó siendo amigo.

Muchos de estos libros de memorias sirven para ajustar cuentas, salpicadas por anécdotas suculentas, dirigidas a aumentar las ventas y traicionar confidencias. No es el caso de “El mundo tal y como es”. Rhodes no fue el típico confidente del presidente. La suya es una mirada a los momentos más emocionantes y tensos de un gobierno controvertido. Y lo hace con personajes, como Hillary Clinton, Bob Gates, Samantha Power y Susan Rice. Y, sobre todo, con su boss, al que dibuja en momentos íntimos de urgencia extrema.

No es un plúmbeo libro de política. Abundan las anécdotas, pero estas esclarecen más que escandalizan. Hasta Trump no recibe un tratamiento acre, más bien de horrorizado asombro. Y lo que queda es el retrato al natural del presidente, alguien moderado, reflexivo, sensato e imperturbable, que lee Sapiens, de Yuval Noah Harari y juega a las cartas en su tiempo libre.

Luis Sánchez-Merlo
Luis Sánchez-Merlo fue un personaje clave durante la Transición —fue Secretario de Estado de la Presidencia con Leopoldo Calvo-Sotelo (1981-1982) y es actualmente presidente de SES Astra Ibérica. Ha sido consejero de numerosas compañías, como Pescanova, Nokia España, Dragados, Lantana Capital, etc.

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