Global

Donald Trump, el presidente de EE. UU. que causó el caos

0
Donald Trump, el presidente de EE. UU. que causó el caos 1

Cuando Donald Trump se postuló como candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos a muchos les sonaba a broma. ¿Quién votaría a un racista y soberbio multimillonario, sin conocimientos sobre política exterior y con la intención de construir un muro, en pleno siglo XXI, para separar su país de México? El populismo del magnate del cabello de oro se está ganando la confianza de los republicanos descontentos con el establishment. Con él al frente de la primera potencia mundial el mundo solo puede ir a peor.

Si Trump se hiciese con las llaves de la Casa Blanca nuestro planeta sería un lugar un poco más inhabitable (en todos los sentidos, no solo en el político). El magnate republicano posiblemente echaría por tierra cualquier acuerdo sobre el cambio climático, ya que para él toda esta problemática es una mentira, una invención de los chinos, difundida con el único objetivo de crear restricciones que mermarían la competitividad de las fábricas estadounidenses. Trump no quiere que ninguna otra potencia le haga sombra a su país, por lo que en esta lucha todo vale. Aunque haya que llevarse al planeta por delante. ¡Más madera –y más carbón-, que ha llegado Trump!

Su plan en política exterior consiste en no tener plan. Donald Trump suelta lo primero que se le cruza por la mente. Por ejemplo, para él, Irak debe dar las gracias por su liberación, por lo que la mejor manera de demostrar esta gratitud sería que la primera potencia mundial pudiese tomar sus campos de petróleo y recuperar lo gastado en esa guerra. Aunque lo que no se recuperará jamás serán las más de 100.000 muertes de civiles inocentes que se llevó la invasión, pero eso a él no le importa, no son las cifras que tiene en cuenta. Su otro plan, por llamarlo de alguna manera, para Oriente Próximo sería volver a desplegar tropas terrestres en Siria y en Irak, pero esta vez para acabar con el grupo terrorista Estado Islámico. Era lo que le faltaba al conflicto: más combatientes sobre el terreno.

En unos EE. UU. presididos por el señor del tupé dorado tampoco habría hueco para los musulmanes. Tras el ataque en San Bernardino en el que un matrimonio musulmán acabó con la vida de 14 personas, Trump pidió cerrar las fronteras para los musulmanes que quisieran entrar en el país. ¿Cerrará su hotel en Estambul? ¿Distanciaría esta medida a su gobierno de la monarquía absolutista de los Al Saud en Arabia Saudí? ¿Serviría este plan para fortalecer los lazos con Israel? ¿Se odiaría con más fuerza aún al país hebreo por su amistad con un país que mantiene una medida de semejante calado islamófobo? Solo él puede complicar aún más la situación en una zona en permanente conflicto.

Pero hay algo que mejoraría: la relación con Rusia. Trump ya ha dicho que se llevaría bien con el presidente Putin y que le dejaría en paz con sus ‘asuntillos’ en Crimea, ya que eso es cosa de los europeos. Por cierto, hablando de amistades, ¿cómo creen que se tomaría Trump los ensayos balísticos del líder de Corea del Norte, Kim Jong-un? ¿Se hartaría de sus constantes ensayos y mandaría atacar ese país? Por cierto, ¿atacaría la prensa internacional y se mofaría del mismo modo de Trump que lo hace del líder norcoreano?

Por último, la medida más polémica: el muro de la vergüenza. Desde el despacho oval de la Casa Blanca, el magnate inmobiliario ordenaría levantar un muro para separar su país de México, ya que el gobierno del país latino solo manda a su tierra a los más indeseables (violadores, traficantes, criminales…). Ah, y, por supuesto, haría que lo pagasen también los mexicanos (no sabemos si en la construcción volvería a emplear inmigrantes irregulares, como ya se le ha criticado en otras ocasiones). Esto sin duda afectaría a las empresas estadounidenses que trabajan en suelo centroamericano y viceversa. E incluso las relaciones de otros países de habla hispana deberían revisarse si esto se llegase a producir. En fin, el mundo sería un poco peor si los estadounidenses dejan que un populista como Trump dirija sus vidas.

Sergio García M.
Periodista. Redactor jefe de Analytiks.

Podemos usa la pinza contra el PSOE

Entrada anterior

El Rey no abre, de momento, ronda de consultas

Siguiente entrada

También te puede interesar

Comentarios

Dejar un comentario:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más en Global