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Marruecos, el aliado ‘inflamable’

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Marruecos, el aliado ‘inflamable’ 1

La relación entre España y Marruecos puede saltar por los aires debido al reciente tira y afloja entre la Unión Europea y Rabat, a raíz de la sentencia de la Corte de Justicia europea sobre el tratado agrícola. Nuestro país, que siempre ha mantenido una estrecha relación con el vecino norteafricano, es el blanco fácil en el caso de que Marruecos tomase represalias. Hay que recordar, tal como hace Ignacio Cembrero en El Confidencial, que España es el principal país beneficiario de la UE del acuerdo de pesca que mantiene la UE con Marruecos; el primer destino de los migrantes irregulares que zarpan de las costas marroquíes; y, por último, un gran aliado en materia antiterrorista, especialmente útil en Ceuta y Melilla.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) avaló a finales del año pasado el acuerdo comercial agrícola y pesquero de los Veintiocho con Marruecos al entender que el pacto no menciona expresamente su aplicación en el Sáhara Occidental, territorio que la legislación europea no considera parte del reino, por lo que nunca fue aplicable allí. Este dictamen anulaba el fallo del Tribunal General de la UE (instancia previa al TJUE contra el que no cabe recurso), que canceló parcialmente el acuerdo al opinar que la UE no verificó si la explotación de los recursos tenía un impacto sobre la población de ese territorio, tal y como reclamó el Frente Polisario.

Las autoridades marroquíes consideran que la resolución es un mazazo para sus intereses, motivo que les ha llevado a realizar una ofensiva diplomática para forzar a que la UE ignore el veredicto y no repercuta sobre el conjunto de acuerdos en vigor entre ambas regiones.

La primera reacción se produjo a comienzos de febrero. Rabat emitió un comunicado en el que prácticamente exigía a la UE cumplir el acuerdo agrícola que firmó en 2012 (sin tener en cuenta la sentencia del TJUE). Si desde Europa reciben una negativa, la amenaza es reabrir el grifo de la emigración irregular hacia España. El flujo ha ido disminuyendo paulatinamente desde 2003 hasta llegar a una cifra realmente baja como fueron los menos de 10.000 inmigrantes llegados el pasado año de manera ‘ilegal’.

[pullquote]Rabat exige a la UE cumplir el acuerdo agrícola firmado en 2012[/pullquote]

Además, el ministro de Agricultura marroquí, Aziz Akhnnouch, en una entrevista concedida a la agencia EFE, afiló un poco más el cuchillo al lamentar las “disonancias” entre los distintos organismos de la Unión, cuando lo que su país espera es una “señal política que reconozca el papel de Marruecos y el esfuerzo extraordinario”, también en su dimensión económica, que realizan en la frontera sur. Asimismo, lanzó la siguiente pregunta: ¿Cómo queréis los europeos que hagamos el trabajo de bloquear la emigración africana y hasta la marroquí si hoy Europa no quiere trabajar con nosotros”.

Europa –España incluida– sabe que debe acatar la sentencia. El Gobierno de Rajoy no ha comentado en público la sentencia, pero sí que ha tratado de unir fuerzas con el Consejo de Ministros de la UE y Francia para derrotar al Frente Polisario en la corte. Los intereses de nuestro país parece que pesan mucho, por lo que siempre hemos estado de parte de Rabat en todos los foros internacionales e incluso se ha mirado hacia otro lado ante cualquier incidente polémico, como la expulsión de periodistas del Sáhara o el ametrallamiento, hace cuatro años, de dos jóvenes melillenses que navegaban en aguas marroquíes, pero muy cerca de su ciudad. Además, el pasado día 13, el ministro de Exteriores español, Alfonso Dastis, mantuvo su primer encuentro oficial con su homólogo marroquí, Salahedinne Mezuar, a quien prometió hacer todo lo posible para defender los intereses de Marruecos ante la UE.

¿Qué futuro espera a esta relación?

Europa puede exasperar aún más a Marruecos si, como se espera, el TJUE se pronuncia en similares términos sobre el acuerdo de pesca. “El Sáhara Occidental no forma parte del territorio de Marruecos, por tanto, ni el acuerdo de asociación Unión Europea-Marruecos ni el acuerdo de liberalización le son aplicables”, señaló el jurista europeo Melchior Wathelet. De este acuerdo se aprovecha, principalmente, la flota pesquera española que faena en aguas del Sáhara, explica Cembrero.

Como consecuencia de la más que probable exigua vida del acuerdo pesquero, España teme que Marruecos relaje su vigilancia costera y la que llevan a cabo las Fuerzas Auxiliares (antidisturbios) y el Ejército de Marruecos alrededor de Ceuta y Melilla. La diplomacia española también teme que el reino elimine o reduzca su cooperación antiterrorista. Y Marruecos no titubea: de febrero de 2014 a enero de 2015 la Dirección General de Supervisión del Territorio (DGST) dejó de entregar información a la policía y a los servicios secretos de Francia, un país más importante para sus intereses y con asiento en el Consejo de Seguridad.

Además de todo esto, hay un frente soterrado: la salud del monarca. Mohamed VI, amigo íntimo del rey emérito, Juan Carlos, ha cancelado esporádicamente algunos viajes en los últimos tiempos y hay quien cree que tiene una enfermedad importante. Un diputado socialista francés, Jean Glavany, desveló que el monarca “padece una enfermedad de evolución lenta, que se le trata a golpe de cortisona”. Una muerte inesperada de Mohamed VI podría causar una grave inestabilidad política y complicar su situación interior y la relación con Europa.

analytiks

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