Otros temas

Renée Fleming: ‘Bel piacere’ en ‘Aprile’

0
Renée Fleming: ‘Bel piacere’ en ‘Aprile’ 1

Convenció desde el primer momento. Se esperaba, pero no siempre sucede. Renée Fleming es una de las grandes damas de la lírica contemporánea. De las pocas muy grandes. Y si no hay nada peor que un evento que suscita grandes expectativas en la audiencia acabe por no cumplirlas, nada es tampoco más satisfactorio que al final las supere. Este último fue el caso del concierto que ofreció ayer la soprano norteamericana en el Teatro Real de Madrid dentro del ciclo Voces del Real. El interés de los aficionados era máximo y la Fleming estuvo a la altura a la que tiene acostumbrados a sus seguidores, que le aplaudieron calurosamente nada más pisar el escenario.

En su lucimiento tuvo mucho que ver, junto a sus exquisitas técnica, capacidad y maestría, la elección de un magnífico repertorio –heterogéneo y que recorrió algunos de los éxitos de su cuarto de siglo de carrera– cuya primera parte comenzó con el aria Porgi, amor de Le nozze di Figaro, bellísima composición de Mozart para un personaje que ha dado a la diva grandes alegrías: la condesa de Almaviva. Siguió con otros dos protagonistas de óperas de Händel, la Poppea que canta a Otone de Agrippina (Bel piacere) y la Cleopatra que declara su amor al cónsul romano en Giulio Cesare in Egitto (V’adoro, pupille). Y concluyó con los lieder de Robert Schumann Frauenliebe und Leben, ocho canciones sobre poemas de Adelbert von Chamisso que hablan de una mujer sumisa, a pesar de que en fechas recientes han surgido revisiones sobre su temática y su contexto –como pone de manifiesto Elisa Rapado en el programa de mano– y que Fleming confesó no haber querido interpretar antes debido a sus alusiones a una mujer “propiedad del marido, del padre e incluso de los hijos” característica de la época en la que se enmarcan. Sin embargo, ahora sentía, confesó, que tras la liberación femenina de las últimas décadas podía cantarlas sin temor a ofender.

Con su acompañante habitual al piano, el exquisito Hartmut Höll, la virtuosa, a menudo preocupada por acercar la música clásica a nuevos públicos, acabó en la segunda parte del recital por meterse a todos los presentes en el bolsillo. Lo hizo dando su voz a las composiciones de Donaudy, Leoncavallo, Oscar Straus, Saint-Saëns, Boito (muy aplaudida L’altra notte in fondo al mare de la ópera Mefistofele, en la que transmitió el lamento dolorido de una mujer rompedora y transgresora, Margherita), Massenet (aquí aparecieron otros de sus personajes fetiche, otras dos mujeres libres y liberadas: Thaïs y Manon) y Tosti con ese Aprile maravilloso que invita a disfrutar del amor primaveral: “È l’April! È la stagion d’amore!”.

Faltaba el postre y es que la carismática Fleming regaló a un público ya más que entregado hasta seis canciones fuera de programa, dos de ellas en castellano. “Han creado un monstruo”, dijo risueña tras los aplausos al primero de los temas en nuestro idioma. Y se calzó un abanico y dio su voz soberbia a La morena de mi copla, nada menos. Lo hizo divinamente, cómo no. Sin la excelencia de su dicción y de su acento en francés o alemán pero ole, ole y ole.

También quiso cantar en su lengua y puso sobre el escenario dos perlas. En primer lugar, Summertime –de la ópera Porgy and Bess de George Gershwin– como homenaje al estupendo día que hizo ayer en Madrid. “No podía ser más adecuada”, señaló. En segundo, la canción más popular en Estados Unidos en el siglo XX: Over the rainbow. Para acabar se reservó la delicada Morgen de Richard Strauss, que ofrece un mensaje positivo de futuro. Un gran placer escuchar a la norteamericana en Madrid este abril. Que repita pronto.

¿Defecto o exceso de gasto público de la justicia en España?

Entrada anterior

¿Por qué ha dimitido José Manuel Soria?

Siguiente entrada

También te puede interesar

Comentarios

Dejar un comentario:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más en Otros temas