PolíticaEn Portada

Santiago Abascal podría ser vicepresidente de España si la derecha gana el 10N debido a la subida de Vox

0
Santiago Abascal ¿vicepresidente?
Santiago Abascal.

Las encuestas de este lunes coinciden: el PSOE ya no sube más y el PP ronda los cien escaños. Los socialistas mantienen aún cierta ventaja sobre los populares (unos veinte diputados), pero las distancias entre bloques se disipan y la derecha, en un escenario donde Vox se convierte en la tercera fuerza, podría llegar a sumar para formar gobierno. Si esta tendencia continúa, no es descabellado pensar que Pablo Casado será el futuro presidente. Santiago Abascal, adelantando por la derecha a Albert Rivera… ¿vicepresidente?

Vox es el partido que más rentabiliza la herida abierta en Cataluña. El partido de Santiago Abascal puede doblar su presencia en el Congreso de los Diputados, pasando por delante de Ciudadanos y de Unidas Podemos, si las elecciones se celebrasen mañana. La ultraderecha crece a medida que continúan los disturbios en Barcelona.

Cuando escribe el director adjunto de La Vanguardia, Enric Juliana, el resto presta atención: la crisis catalana es “una pesadilla para las principales formaciones políticas”. Asegura que todos pierden, también el PP, que “sube, pero podría ver frenada su veloz recuperación, sin llegar a los ansiados cien escaños”. “Vox sale de la zona de hibernación a la que parecían haberle empujados las elecciones europeas de mayo, en las que apenas superó el 6 %. Ahora podría aproximarse al 15 %”. El contexto solo es favorable para los ultraderechistas de Santiago Abascal. De fondo, el ruido de obras en El Escorial: esta semana será exhumado el dictador Francisco Franco.

Preocupación en el PSOE

Los cálculos de agosto han saltado por los aires tras la sentencia del procés. El presidente en funciones, Pedro Sánchez, no aplicará la Ley de la Seguridad Nacional o el artículo 155 de la Constitución, como pide reiteradamente la derecha. Ainhoa Martínez señala en las páginas de La Razón que, según fuentes consultadas, existe cierta preocupación en Ferraz ante la idea de que “se extienda entre los votantes la sensación generalizada de que no se está dando la respuesta adecuada por parte del Ejecutivo” a los disturbios de Barcelona, siempre amplificados y distorsionados por las redes sociales.

Tal y como están las cosas, según las últimas encuestas, el PP estaría ahora mismo a unos 20 escaños y a 5 puntos del PSOE. En una semana, los populares han recortado unos cinco escaños. En las elecciones de abril, recordemos, la diferencia fue de 57 diputados a favor de los socialistas. Sánchez no terminaría la noche del 10N con ningún asiento más y la posibilidad de formar gobierno sería más complicada que en abril.

La derecha juega la carta de la inseguridad

En tiempos de inseguridad, el elector acude a cobijarse a la sombra de la derecha. El concepto de seguridad es un paréntesis amplio en que se puede hablar de delincuencia callejera, suciedad en las calles, situaciones de marginación y pobreza, criminalización de la inmigración, etc. Un cajón de sastre que, según Josep Ramoneda, “reduce problemas complejos a una forma simple que siempre arranca aplausos: mano dura”.

Ramoneda, en un artículo escrito hace cinco meses pero que nos sirve para ilustrar la actualidad, sostiene que “tradicionalmente se ha dicho que la derecha —gente de orden— es sensible a la seguridad y la izquierda la desprecia”.

Los socialistas aspiraban a expropiar el voto moderado y de centro a Ciudadanos, pero el viento de esta primavera catalana sopla a favor de Vox

Santiago Abascal pide la activación del artículo 116

Esa ‘mano dura’ que mencionábamos anteriormente la representa Vox. Los de Santiago Abascal sostienen que el Gobierno ha sido “incapaz” de hacer que se cumpla la ley en Cataluña, por lo que piden “la aplicación del artículo 116 y la declaración del estado de emergencia”.

El artículo 116 está ideado para situaciones en las que sea imposible el mantenimiento de la normalidad mediante los poderes ordinarios, y suele estar vinculado con desastres naturales, epidemias o la paralización de servicios básicos. Bajo un estado de excepción y sitio se pueden restringir temporalmente algunos derechos fundamentales de los ciudadanos, como la libertad de expresión o reunión, incluso se podrían realizar registros domiciliarios o intervenir comunicaciones sin necesidad de una orden judicial.

Vox sube, Ciudadanos baja

Albert Rivera, señalando en ambas direccionesMientras Vox se dispara, Ciudadanos se desploma en las encuestas. Albert Rivera se agarra a la bandera de la unidad nacional para no caer aún más, e incluso llega a decir que quiere ser presidente para “meter en la cárcel a los que intenten romper nuestro país”. Lo de la separación de poderes.

Ya contaban con el descalabro de Rivera en Ferraz antes de convocar las cuartas elecciones en cuatro años. Los socialistas aspiraban a expropiar el voto moderado y de centro a Ciudadanos, pero el viento de esta primavera catalana sopla a favor de Vox. Quedan tres semanas para la cita con las urnas y la inercia es clara: la izquierda cae, la derecha suma. Si la situación en Cataluña no mejora y la ultraderecha continúa absorbiendo el descontento, no nos extrañemos si el 11 de noviembre Santiago Abascal amanece nimbado con una vicepresidencia.

Iberia Alexa
Sergio García M.
Periodista. Redactor jefe de Analytiks.

Cataluña tras el 10N

Entrada anterior

El Foro de la Obra Pública será útil para la consecución de una política de transportes moderna

Siguiente entrada

También te puede interesar

Comentarios

Los comentarios están cerrados.

Más en Política