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La esperada cinta de ciencia ficción de Villeneuve, ‘Arrival’, aterriza en Toronto

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La esperada cinta de ciencia ficción de Villeneuve, 'Arrival', aterriza en Toronto 1

TORONTO.- La Mort de Louis XIV es la película que ha presentado el realizador catalán Albert Serra en esta edición del festival de cine de Toronto dentro de la sección Wavelengths, dedicada al cine de autor más vanguardista y alejada de los parámetros estilísticos convencionales. Se trata de una película que narra los días finales de Luis XIV, el famoso monarca francés cuyo reinado significó la culminación del absolutismo político. Un rey conocido con el sobrenombre del rey sol por su megalomanía y tendencia al exceso. La película nos ofrece una mirada intimista y muy pictórica de un rey envejecido y víctima de los excesos derivados de su propia grandiosidad, rodeado de médicos, aduladores y consejeros preocupados por satisfacer hasta el más nimio deseo del monarca. La composición de la película es muy pictórica, a la manera de una sucesión de tableaux vivants inspirados en la pintura de Antoine Benoist, retratista personal de Luis XIV y cuyo desarrollo está muy influenciado tanto por la película para televisión de Rossellini, La toma de poder por parte de Luis XIV, en todo lo relativo a la composición del personaje del rey sol, muy bien interpretado por el veterano actor francés Jean-Pierre Léaud, como por la recreación de Olmi de la muerte de Giovanni de Médici en su película El oficio de las armas, en cuya puesta en escena se inspira para captar la esencia de una época y la paradoja de la muerte.

Algo que, por un lado, corrobora nuestra finitud y al mismo tiempo hace patente la infinitud del acontecimiento de la muerte que parece detenerse eternamente. Al igual que la película de Olmi, la cinta descansa en planos fijos prolongados que destacan la omnipresencia del rey sol, acompañado en sus últimos días de médicos, consejeros políticos, curanderos y demás cortesanos. La película parece por momentos una exaltación del tema artístico por antonomasia del memento mori, por el que se nos recuerda que no hay grandeza humana, ni vanidad alguna que pueda escapar de la certeza de la muerte.

karlmarxcity

La cineasta alemana Petra Epperlein ha presentado su último documental, Karl Marx City, una mirada muy personal al drama que supuso la RDA en la vida de muchos alemanes del Este. La película hace referencia al nombre, en homenaje a Marx, que tuvo la ciudad de Chemnitz durante los tiempos de la RDA y en cuya historia se pueden encontrar algunas de las claves que explican cómo la dictadura comunista fue posible en una parte de Alemania. Frente a visiones nostálgicas y simpáticas de la RDA como Goodbye Lenin, Sonnenallee o dramatizaciones alejadas de la realidad histórica como La vida de los otros o Barbara, la realizadora germana pone su propia vida en escena cuando intenta bucear en la historia dramática de su propio padre, quien se suicidó en 1999 después de recibir durante años amenazas de hacer pública una supuesta vinculación de éste con la Stasi, la terrible policía política de la RDA.

Intentando descubrir la verdad sobre su padre, investigando en archivos y entrevistando a antiguos mandos de la policía política se nos ofrece un retrato muy honesto de la verdad de una dictadura, la de la República Democrática Alemana, que quizás no fue tan sanguinaria como la Alemania nazi o la Camboya de Pol Pot, pero que convirtió al país en la perfecta ejemplificación de esa dictadura silenciosa y omnisciente que denunciaba Orwell en 1984, con un ejército de confidentes reclutados por el estado, valiéndose del chantaje o del idealismo inocente de la gente, para espiar las acciones y las ideas de sus vecinos. Poco importa al final que sepamos que el padre de Petra en realidad nunca fue un confidente de la Stasi, más bien una víctima de la policía política, sino que el drama de la RDA trasciende de nombres y apellidos y avergüenza a varias generaciones de alemanes que saben que muchos de sus compatriotas miraron a otra parte durante esos años, contribuyendo con su pasividad al mantenimiento de un régimen de terror. El documental sigue los pasos de Petra en su investigación y combina entrevistas con imágenes de época sacadas de los propios archivos de la Stasi. Algunos momentos son de intenso dramatismo y envuelven al espectador en un halo de desesperanza y angustia al contemplar una realidad mucho más personal y auténtica de la que pueden describir los libros de historia.

El realizador canadiense Denis Villeneuve ha presentado una de las películas llamadas a capitalizar la atención y quien sabe si algún óscar durante la próxima temporada cinematográfica. Se trata de Arrival, una película que combina ciencia ficción, drama y ciertos trazos de cine de autor por partes iguales. La película se sitúa en las típicas coordenadas del subgénero de la ciencia ficción de la amenaza alienígena, como otros títulos que la han abordado antes con mayor o menor fortuna como pueden ser Ultimátum a la Tierra, La Amenaza de Andrómeda, Contact o Independence Day. La diferencia estriba en el mayor talento del realizador canadiense, todo un experto en hibridar géneros, algo que hace a las mil maravillas en esta película que combina un argumento poco original con una trama dramática en forma de puzzle, que concierta elementos del pasado y del futuro de los personajes y que logra atrapar al espectador en todo momento.

La película nos cuenta una hipotética llegada de unas naves espaciales que se concentran en diversos puntos del planeta con diverso interés geoestratégico y los esfuerzos de varios gobiernos del mundo en averiguar qué quieren estos extraterrestres con forma de calamar gigante. En principio podría parecer que Villeneuve ha sucumbido a los cantos de sirena del star system, pero nada más lejos de la realidad. Justo cuando todo parece previsible es cuando Villeneuve le da a la película un toque mucho más personal y autoral. Para hacer frente a la amenaza en ciernes el gobierno de los EEUU, tan paranoico como de costumbre, recluta a un grupo de científicos y expertos liderado por la doctora en lingüística Louis Banks, Amy Adams, con la misión de descifrar el extraño lenguaje no lineal ni fonético de los extraterrestres. A partir de entonces, Villeneuve explora aspectos interesantes que tienen que ver con la naturaleza del lenguaje, la problemática de la comunicación humana, el control político de la ciencia por el poder político o la legitimidad de la forma política en que vivimos los estados, instalados en una permanente paranoia y desconfianza mutua. A medida que avanza la trama, el drama inicial de la doctora Louis, que ha perdido una hija, va adquiriendo una nueva dimensión, que por momentos nos recuerda a Interstellar, por la importancia que una concepción no lineal del tiempo va adquiriendo. En definitiva, Villeneuve consigue su propósito hacer una película viable comercialmente que al mismo tiempo sea intelectualmente estimulante para el espectador.

FOTO SUPERIOR: Fotograma de ‘Arrival’.

FOTO INTERIOR: Fotograma de ‘Karl Marx City’. Imágenes courtesy of TIFF.

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