El Ayuntamiento de Toledo ha aprobado de forma inicial una ordenanza pionera en España para la regulación específica del turismo en su casco histórico. La norma, impulsada por el equipo de Gobierno municipal (PP y Vox), busca equilibrar la actividad turística con la vida cotidiana de los residentes, en un contexto de alta afluencia de visitantes.
La ciudad, con una población de algo más de 86.000 habitantes, ha recibido cerca de 300.000 viajeros durante los primeros seis meses del año, acumulando casi medio millón de pernoctaciones en ese mismo periodo, según datos del Instituto Nacional de Estadística. El texto normativo, que será aprobado de forma definitiva en septiembre, introduce medidas para reducir la presión turística en las zonas más transitadas del centro histórico.
Entre las principales disposiciones, la ordenanza limita a 30 personas el número máximo de integrantes en los grupos organizados que transiten por áreas designadas como saturadas —entre ellas, la calle Hombre de Palo, la plaza del Consistorio y el pasadizo de Balaguer—, salvo autorización expresa del consistorio. Además, se prohíbe el uso de megafonía, altavoces y elementos identificativos como paraguas de colores, comúnmente utilizados por los denominados “free tours”.
La normativa también establece criterios de movilidad para evitar la obstrucción de pasos peatonales, accesos a viviendas y locales comerciales. En calles estrechas, los grupos deberán caminar en fila y facilitar el paso a vecinos y personas con movilidad reducida. Asimismo, se contempla la posibilidad de restringir temporalmente el acceso a determinadas zonas o modificar recorridos turísticos en caso de alta concentración de personas.
El concejal de Turismo, José Manuel Velasco, señaló que el objetivo de la ordenanza es “regular una actividad importante para la ciudad y garantizar la convivencia con los toledanos”. Desde el Ayuntamiento se ha indicado que no se han registrado objeciones significativas por parte de asociaciones vecinales o del sector turístico durante el proceso de consulta.
La regulación incluirá también un nuevo marco para los servicios de transporte turístico, limitando a una licencia los trenes y autobuses turísticos que operen en la ciudad. Además, se prevé la creación de un Consejo de Turismo que sustituirá al actual Patronato Municipal.
La ordenanza se encuentra actualmente en fase de alegaciones y será sometida a aprobación definitiva en el próximo pleno municipal de septiembre.

