La influencer estadounidense Rachel Tussey, de 47 años y madre de tres hijos, ha fallecido después de someterse a una intervención de cirugía estética para adelgazar. La noticia fue comunicada por su marido a través de redes sociales.
Tussey, que acumulaba cerca de 50.000 seguidores en TikTok, había compartido en sus perfiles varios mensajes sobre el cambio físico que planeaba realizar. Semanas antes de la operación publicó que había decidido recurrir a la cirugía para mejorar su imagen y volver a usar bikini.
Antes de entrar en el quirófano también difundió un vídeo desde la clínica en el que aparecía preparada para la intervención. Según relató posteriormente su marido, el personal médico le comunicó inicialmente que la operación había transcurrido con normalidad.
Sin embargo, poco después la situación de la paciente empeoró. El esposo explicó que la mujer presentó signos de mal estado tras la intervención y que finalmente fue trasladada a un hospital, donde fue conectada a un respirador artificial.
Según su testimonio, Tussey permaneció varios minutos sin oxígeno, lo que provocó graves daños cerebrales. Posteriormente los médicos confirmaron la muerte cerebral y la familia decidió retirar el soporte vital.
Tras su fallecimiento, familiares y allegados han iniciado una campaña de recaudación de fondos para ayudar a su marido a hacerse cargo de los tres hijos de la pareja. La iniciativa ha reunido ya casi la totalidad del objetivo económico fijado.

