Un establecimiento hotelero de Changchun, en China, ha vivido una de las situaciones más insólitas que recuerda su personal después de que un cliente abandonara su habitación tras casi dos años de estancia sin apenas contacto con nadie. El estado en el que quedó el cuarto ha generado un fuerte impacto en redes sociales, donde las imágenes se han difundido como ejemplo de abandono extremo.
Según muestran los vídeos que circulan, la habitación estaba completamente invadida por residuos acumulados durante meses: envases de comida a domicilio, botellas vacías y restos de embalajes cubrían el suelo y el mobiliario hasta formar auténticas capas de basura. En algunos puntos, los montones alcanzaban una altura considerable, haciendo casi imposible distinguir el espacio original del cuarto.
El alojamiento estaba diseñado para estancias largas vinculadas al mundo de los videojuegos y los esports, con ordenadores potentes, sillas gaming y conexión de alta velocidad. Sin embargo, el comportamiento de este huésped superó cualquier previsión. Los trabajadores explican que apenas lo veían y que su presencia era prácticamente imperceptible, hasta el momento del check-out.
El baño fue una de las zonas que más sorprendió al equipo de limpieza. El inodoro y las superficies estaban cubiertos por grandes cantidades de papel higiénico usado y suciedad acumulada, lo que obligó a realizar una limpieza y desinfección exhaustiva. El proceso se prolongó durante tres días completos para poder devolver la habitación a un estado utilizable.
Además del impacto visual y sanitario, el hotel asegura que el cliente dejó una deuda equivalente a más de diez días sin abonar, unos 400 dólares al cambio. Aun así, la dirección ha optado por no emprender acciones legales y dar por cerrado el episodio, que el personal ya describe internamente como uno de los más desagradables vividos en el establecimiento.

