Un recluso de 20 años ha logrado evadirse de un centro penitenciario próximo a Lyon, en Francia, utilizando un método tan insólito como eficaz: ocultarse dentro de un gran saco de sábanas mientras otro interno abandonaba la prisión tras cumplir su condena.
La fuga se produjo el pasado viernes y ha salido a la luz este fin de semana a través de diversos medios franceses, que subrayan el carácter inédito del suceso. El director de la administración penitenciaria de Francia, Sébastien Cauwel, reconoció en declaraciones a BFMTV que se trata de un caso “muy extraño” que no tiene precedentes conocidos en el sistema penitenciario del país.
Según las primeras pesquisas, el preso fugado aprovechó que su compañero recogía sus pertenencias personales en un saco al abandonar la prisión. Sin levantar sospechas, se introdujo dentro del mismo fardo y salió camuflado como si fuera ropa para lavar.
Las autoridades francesas han abierto una investigación judicial e interna para esclarecer lo sucedido y determinar posibles negligencias. “Es un hecho que revela una serie de graves fallos en los protocolos de control”, admitió Cauwel, que se ha comprometido a depurar responsabilidades.
El joven permanece en paradero desconocido y continúa la búsqueda por parte de las fuerzas de seguridad.

