La ciencia tiene sus prioridades, y entre ellas está resolver uno de los grandes misterios sin respuesta de la medicina moderna: cuántos gases produce realmente el cuerpo humano al día. Un equipo de investigadores estadounidenses liderado por el biólogo intestinal Brantley Hall, de la Universidad de Maryland, ha desarrollado una ropa interior con un pequeño sensor integrado capaz de medir en tiempo real las emisiones de gases intestinales durante la vida cotidiana, incluyendo por primera vez los episodios nocturnos, que los estudios anteriores ignoraban por completo al basarse únicamente en los informes de los propios participantes.
El sensor mide el hidrógeno, un gas producido exclusivamente por las bacterias intestinales y considerado un marcador de la actividad del microbioma. Los resultados, publicados en la revista especializada Biosensors and Bioelectronics, son cuanto menos reveladores: los adultos sanos se tiran una media de 32 pedos al día, aproximadamente el doble de lo que estimaba hasta ahora la literatura médica. En el estudio, realizado con 19 personas, el rango osciló entre 4 y 59 episodios diarios.
Más allá de la anécdota, el verdadero objetivo de la investigación es entender con qué rapidez reaccionan las bacterias intestinales a determinados alimentos, algo que hasta ahora era prácticamente imposible de medir fuera de un laboratorio. Para ampliar la base de datos, el equipo tiene previsto lanzar el proyecto Human Flatus Atlas, un ambicioso registro en el que cientos de adultos estadounidenses deberán llevar el sensor para documentar los patrones típicos de producción de gases. Un atlas de pedos, vamos.

