La empresa biotecnológica Loyal anunció esta semana que su fármaco antiedad para perros ha superado una nueva etapa en el proceso de aprobación regulatoria estadounidense, consolidándose como el primer tratamiento de longevidad autorizado parcialmente para cualquier especie animal.
El medicamento, denominado LOY-002, se presenta en forma de comprimido con sabor a carne y está formulado para perros mayores de diez años que pesen al menos seis kilos y medio. Su mecanismo de acción se centra en reducir los efectos del IGF-1, una hormona conocida como factor de crecimiento insulínico tipo 1, cuyos niveles elevados en la etapa adulta están vinculados con una aceleración del envejecimiento celular.
Loyal sostiene que al atenuar la actividad de esa hormona, el fármaco ralentiza el reloj biológico del animal y preserva su calidad de vida en los últimos años. La píldora está orientada especialmente a razas de gran tamaño, que estadísticamente presentan esperanzas de vida más cortas que las razas pequeñas.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aceptó a principios de este año la sección técnica de seguridad en el animal objetivo, lo que significa que la solicitud del fármaco ha recibido el visto bueno en dos de las tres grandes secciones técnicas exigidas para su comercialización.
«Como veterinaria, lo que más me importa, especialmente cuando se trata de medicina preventiva, es la seguridad

